Es que estaba marcado, estaba dicho, ya sabíamos como seria su destino. Lo veíamos ahí, postrado y sufriendo, después de una vida tan hermosa que tuvo. Era demasiado fuerte y resistía muchísimo, pero esa hora tenia que llegar, y llego. Se paro el reloj y el tiempo para el, y su vida en este mundo termino. Ahora se encuentra en otro lado mucho mejor, donde lo esperan esas personas que le dieron aun muchas mas fuerzas para luchar. A mi, acá que aún me queda mucho por vivir, enfrentándome todos los días a una y otra cosa, me queda su recuerdo. Ese recuerdo de ese abuelo que me vio crecer, que me quería y me llevaba a las carreras a mirar los caballos, ese abuelo con el que no compartí tantos momentos, pero con el que quedaron demasiado gravados en mi corazón para llevarlos para siempre y por siempre en mi. Jamás olvidare, ese día que estando debilitado ya por la enfermedad, no me reconoció, y después de haberme sentado en su cama, y haberlo mirado a los ojos, se sonrió, me miro y me llamo, y me dijo que no me olvidara de el. Me pidió un fuerte abrazo y un beso, y juntos se nos llenaron los ojos de lágrimas. Y no quería verlo así de mal, yo quería verlo bien, como siempre, caminando riendo, hablando, saliendo, yendo de un lado para otro con toda su vitalidad, y no aceptaba tener que ir a verlo a un hospital donde estaba internado, y en donde te decían: solo queda esperar. Verlo sufriendo, verlo sin poder abrir los ojos, ni hablar, sin poder casi moverse, y sin fuerzas, flaco, y debilitado, me destruyo. No me quiero quedar con esa imagen, ese no era el, eso fue la enfermedad, la maldita enfermedad que se lo llevo. Pero el era mucho mas que eso, era una persona hermosa, con muchos valores, y sentimientos, esa es la persona que hoy me queda gravada en el recuerdo. Yo no lo quería ver así de mal, no lo quería ver sufrir, se merecía lo mejor. Pero el tiempo no se podía volver atrás, la enfermedad fulminante no se podía curar, y era verdad, solo quedaba esperar. Ahora, derramando lagrimas, de dolor tal vez. Porque cuesta entender que ya no esta. Pero me alegra, a la vez de que me duele, porque se, que no sufre mas, se que ahora esta bien, y que nunca lo voy a olvidar.
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1 comentarios:
Tenes que recordar los buenos momentos, las alegrias que has vivido con el. No se, te amo linda. Mucha fuerza.
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